Elba Prado, Argentina

En el Curso de Educadora en Salud Materna, tuve el privilegio de conocer a gente maravillosa, tanto las profesoras como mis compañeras.  Me he enriquecido con nuevos saberes, por ejemplo, como iniciar los talleres para los padres a través de los rituales, ya que ayudan a conectar a la mamá y al papá con el bebé.

Los ciclos de la mujer y su anatomía al igual que del varón.  Ver lo importante que es educarse, la alimentación, para evitar complicaciones en el embarazo, llegar a término y que el bebé tenga buen peso.  Saber defender el derecho a un parto humanizado y respetado conociendo las leyes de cada país. Todo sobre amamantamiento, parto y post-parto. El rol que cumple el papá frente a la diada madre-bebé.

Todo esto desde el punto de vista científico, pero en este curso se aprende mucho más, a ver a la mamá como un ser sabio. Se aprende a valorizar el aspecto espiritual y sagrado del nacimiento. Tomar conciencia que Parir es el momento en donde la mamá brilla por sí sola, se apodera de su cuerpo y de su bebé: Aceptar las leyes naturales que dominan este momento.

Saber que la historia comienza cuando un espermatozoide llega al planeta óvulo y que el universo sonríe porque ya hay un nuevo ser, pequeño, casi invisible a nuestros ojos, pero está ahí viajando a su lugar que será el útero, su nido. De allí lo importante de los cuidados durante los nueve meses y también después del nacimiento. Todo esto me lleva a pensar que un bebé es nuestra promesa de TIERRA FUTURA.